El Legado de John Senior

De izquierda a derecha: Dom Antoine Forgeot, John Senior y el P. Francis Bethel.

[The Imaginative Conservative, March 11th, 2021.]

Joseph Pearce

El año pasado tuve el placer de escuchar una charla del padre Francis Bethel, O.S.B., prior de la abadía de Clear Creek en Oklahoma. El asunto tratado por la conferencia del P. Bethel era su experiencia como alumno de John Senior en el famoso Programa de Humanidades Integradas (IHP) de la Universidad de Kansas. Para aquéllos que puedan no estar al tanto de este programa inspirador y pionero baste decir que fue implementado por el Dr. Senior y dos de sus colegas en 1970, y estaba destinado a tener una profunda influencia durante su corta existencia. Muchos de los estudiantes que estudiaron en dicho programa tuvieron experiencias de profundos cambios de vida, en muchos casos llevando a la conversión al catolicismo. Fue, de hecho, este aspecto del programa lo que llevó a su cierre, cuando la Universidad de Kansas se alarmó ante el número de estudiantes que estaban abrazando la ortodoxia cristiana como consecuencia lógica (y teológica) de su adhesión a las humanidades. El programa fue, por lo tanto, bastante literalmente víctima de su propio éxito.

“En un programa integrado de estudios”, escribió Senior, “cada objeto es visto a la luz del otro y de todos, y especialmente a la luz del bien, la verdad y la bella”. Incluso insistía que “el propósito de las humanidades no es conocer sino humanizar”. Esto era contracultural y, de hecho, revolucionario. Era insistir en el propósito de una educación sana no como la simple acumulación de hechos conocidos sino el crecimiento de la persona humana en la integridad de su humanidad. En resumen, las humanidades nos ayudan a convertirnos en humanos íntegros.

En el centro de la visión de John Senior estaba el entendimiento tomista acerca del camino de la verdadera percepción. Santo Tomás enseñó que la humildad abre los ojos a lo asombroso, y que es lo asombroso lo que conduce a la contemplación y al deleite (dilatatio) de la mente y el alma ante la totalidad de la presencia de la realidad. “La universidad de artes liberales comienza con el asombro y termina con la sabiduría”, escribió Senior. El problema era que “el alumno de primer año tiene el asombro bastante derrotado en su interior” por la misma educación secular. Como el P. Bethel expresó en su libro, John Senior and the Restoration of Realism:

“En las universidades seculares como la Universidad de Kansas, los profesores enfrentaban un cuerpo estudiantil de Hamlets y Descartes modernos, escépticos y dubitativos hacia la verdad, el bien y la belleza, hacia el mismo ser. Los estudiantes de dicha Universidad habían dado la espalda a la realidad, tal cual es, y lo primero que había que hacer era ayudarlos a girar nuevamente, a con-vertirlos, para que mirasen con sus ojos, mente y corazones, y vieran lo que estaba realmente ahí.” [*]

Esto requería una genuina humildad de parte del estudiante, un deseo de comenzar de cero, de ver cosas de manera fresca y revitalizada. Como explicaba el folleto del IHP, el programa “debe considerarse como… un curso para principiantes, que miran hacia las cosas primarias del mundo, como si fuera, la primera vez”. Esta filosofía abarcadora estaba encapsulada en el lema del IHP: “Nascantur in admiratione” (Dejadlos nacer en la admiración).

Hay mucho más que podría y debería decirse acerca del legado de John Senior y del Programa de Humanidades Integradas del que fue co-fundador, pero las palabras finales, el testimonio final, debería dejarse a su excelencia reverendísima James D. Conley, obispo de Lincoln, Nebraska, quien, como el P. Bethel, tuvo una experiencia que le cambió la vida al estudiar con Senior en el IHP: “John Senior fue un profesor dotado de Humanidades Clásicas, un escritor, un poeta, un pensador y un estudiante de la cultura. Fue mi padrino y, más que ningún otro —además de Nuestra Señora y el Espíritu Santo, por supuesto— me condujo hacia la Iglesia Católica Romana… El Dr. Senior amaba a sus estudiantes y nosotros lo amamos a él.”

[https://theimaginativeconservative.org/2021/03/legacy-john-senior-joseph-pearce.html]

[*] P. 296. Las citas de John Senior también fueron tomadas del libro del P. Bethel, pp. 291-96.

Este ensayo es una adaptación de uno que apareció antes en el Journal of the Cardinal Newman Society.

Joseph Pearce es colaborador senior de The Imaginative Conservative. Nativo de Inglaterra, el Sr. Pearce dirige las Publicaciones de Libros del Augustine Institute, es director de la St. Austin Review y es editor de la serie “Critical Editions” de Ignatius Press. Autor de numerosos libros, entre otros: Shakespeare: Una investigación, Tolkien: Hombre y Mito, Oscar Wilde: La verdad sin máscaras, C. S. Lewis y la Iglesia Católica, Escritores conversos, G. K. Chesterton: Sabiduría e Inocencia, Solzhenitsyn: Un alma en el exilio, El Viejo Trueno: Biografía de Hilaire Belloc, Further Up & Further In: Understanding Narnia. Su sitio personal es jpearce.co

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